Hay lunes que no se pueden. No es vaguería, no es pereza, no es falta de ganas… es que el cuerpo no arranca, la cabeza va por libre y tú lo sabes porque llevas media noche mirando el techo calculando cómo vas a fingir delante de tu jefe que estás bien. No vas a poder. Y parar no es rendirse: es lo más sensato que puedes hacer.
La baja por trastorno bipolar existe, es un derecho y tiene reglas claras. Vamos con ellas, sin paños calientes.
Qué es la baja: la incapacidad temporal
La baja laboral se llama, técnicamente, incapacidad temporal (IT). Es la situación en la que un episodio —una fase depresiva, una fase alta, una descompensación— te impide trabajar durante un tiempo. La da tu médico (de familia o el psiquiatra a través de él), no la empresa, y mientras dura cobras una prestación en lugar del sueldo.
Cuánto puede durar
La IT tiene un máximo de 365 días. Al llegar ahí se prorroga de forma automática 180 días más —en total, 545 días, es decir, 18 meses— si se prevé que en ese plazo puedes recuperarte. Desde 2023 esa prórroga es automática: ya no hace falta una resolución expresa del INSS para seguir de baja pasados los 365 días.
Qué pasa a los 18 meses
A los 545 días el control pasa al INSS, que decide una de tres cosas:
- Darte el alta si estás recuperado.
- Prorrogar la situación de forma excepcional hasta un máximo de 730 días (24 meses) si se espera curación.
- Iniciar un expediente de incapacidad permanente si las secuelas se prevén definitivas.
De la incapacidad permanente te hablamos en detalle en este artículo.
Quién la paga y cuánto se cobra
En una baja por enfermedad común, que es lo habitual en el trastorno bipolar:
- Los tres primeros días no se cobra nada, salvo que tu convenio diga otra cosa.
- Del día 4 al 20, el 60% de tu base reguladora.
- A partir del día 21, el 75%.
Los primeros quince días los abona la empresa; a partir del día 16, el INSS o la mutua. Muchos convenios mejoran estos porcentajes: mira el tuyo.
Lo que nadie te cuenta
Nota de autor. Nadie te pide que enseñes la radiografía cuando te rompes un tobillo. Con la cabeza, en cambio, siempre hay alguien esperando que "demuestres" que estás mal, como si descansar fuera un privilegio que hay que ganarse. Es una injusticia con todas las letras. Tu baja la firma un médico, no la cara de tu encargado ni la opinión de tu cuñado.
Coge las bajas que necesites, cúmplelas, ve a las revisiones y guarda tus informes. No es debilidad: es tratamiento.
En resumen
La baja por bipolar es la incapacidad temporal: máximo 365 días, más 180 automáticos, hasta 545. La da el médico, la pagan empresa e INSS, y al año y medio se decide alta, prórroga o incapacidad permanente. Es un derecho; úsalo sin culpa. Si tienes dudas concretas, en recursos y ayuda tienes por dónde empezar, y aquí te contamos también si pueden despedirte por tu trastorno.
Aviso. Este artículo es divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico. Las cuantías y plazos pueden variar según tu convenio y tu situación; para tu caso concreto consulta a un graduado social o a un abogado laboralista.
Fuentes: Seguridad Social (INSS) — Incapacidad Temporal; Ley General de la Seguridad Social (RDL 8/2015); normativa de cotización vigente en 2026.
